Pasar al contenido principal

Datos clave sobre la biodiversidad de los murciélagos demuestran su importancia estratégica para los bosques, la agricultura y el equilibrio ambiental

UCR UCR

06/Noviembre/2026

Hablar de murciélagos suele generar controversia; es común encontrar temores, mitos y opiniones encontradas alrededor de estos mamíferos. Pero, ¿qué dice la ciencia?, ¿Cuál es su verdadera importancia para la conservación y el medio ambiente?

En Costa Rica, el estudio científico de los murciélagos tiene una larga trayectoria. Sin embargo, fue durante la década de 1990 cuando se desarrollaron de manera más concreta distintas iniciativas de investigación, formación académica y conservación. Estas han contribuido a ampliar el conocimiento sobre estos mamíferos, con la participación de investigadores de la Universidad de Costa Rica y otras instituciones nacionales e internacionales.

El Dr. Daniel Zamora Mejías, docente e investigador de la Sede de Occidente, explicó que gracias a estos esfuerzos a nivel nacional ha sido posible incrementar la calidad y el volumen de la investigación científica. Asimismo, se han generado espacios de sensibilización para que la población acceda a información adecuada, transformando la percepción hacia los murciélagos, reconociendo sus aportes ecosistémicos y abriendo nuevas oportunidades para su estudio.

Zamora Mejías destacó que este avance ha ido de la mano con la formación de estudiantes, investigadores y la colaboración de organizaciones y comunidades que estructuran el trabajo en acción social, docencia e investigación. Como muestra de ello, la mayoría de los países latinoamericanos cuentan con un Programa de Conservación de Murciélagos (PCM), agrupados en la Red Latinoamericana para la Conservación de Murciélagos (RELCOM).

Desde el año 2021, la Sede de Occidente ha desarrollado varios proyectos orientados a responder, mediante la investigación, por qué estos organismos son fundamentales para la región, qué amenazas enfrentan y cómo podemos protegerlos. El objetivo es transferir este conocimiento a la sociedad para mejorar su comprensión y diseñar estrategias efectivas de conservación.
 

foto
Las redes de niebla se colocan en lugares estratégicos. Foto Grettel Rojas Vásquez.

Aportes para la Región de Occidente


El Dr. Zamora Mejías, junto a un equipo de docentes y estudiantes de la carrera de Gestión de los Recursos Naturales y de la Maestría en Desarrollo Sostenible, ha generado valiosos insumos para la zona.

El primer proyecto se llevó a cabo en siete sitios del bosque de San Ramón, dentro y alrededor de la Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes. La investigación analizó cómo la fragmentación y degradación del bosque influyen en la riqueza, abundancia y distribución de los murciélagos, así como en sus interacciones con el entorno.

Durante el estudio se capturaron 407 individuos de 39 especies, registrando 10 especies no documentadas previamente en la zona. Con estos hallazgos, Zamora Mejías indicó que es posible afirmar que en el inventario regional acumulado  en San Ramón habitan al menos 56 especies de murciélagos, lo que representa casi la mitad de las registradas en todo el país.

El investigador explicó que los resultados evidencian la presencia de una comunidad diversa de murciélagos en un paisaje caracterizado por fragmentos de bosque, potreros, cultivos y caseríos. 

“Estos hallazgos resaltan la importancia de conservar tanto los bosques continuos como los fragmentos remanentes y de evaluar su contribución a la conectividad del paisaje”. 

Asimismo, la investigación confirmó la predominancia de los murciélagos frugívoros (que se alimentan de frutas), una excelente noticia para la zona, ya que desempeñan un rol vital en la dispersión de semillas y en la regeneración natural del bosque.

Actualmente existen otros proyectos en desarrollo que reflejan la necesidad de incorporar nuevas estrategias en este campo, tal como destacó Zamora Mejías.

Entre estas iniciativas destaca una investigación que evalúa la eficacia de las áreas protegidas inmersas en las ciudades mediante muestreos directos y bioacústica, comparando la riqueza, la abundancia y la distribución de los murciélagos y sus interacciones con ectoparásitos entre las zonas urbanas de San Ramón y Liberia y las reservas de esos cascos urbanos. Los resultados obtenidos hasta el momento contribuyen a comprender mejor cómo responden las comunidades de murciélagos a las condiciones de los ambientes urbanos y cuál es el papel de las áreas protegidas en su conservación.

De manera complementaria, otra investigación en desarrollo estudia las relaciones evolutivas de ácaros del género Periglischrus, parásitos asociados a murciélagos de la familia Phyllostomidae en Costa Rica. Mediante herramientas moleculares, el proyecto busca esclarecer las relaciones filogenéticas entre estos ácaros, contribuir al conocimiento de su diversidad y explorar posibles correspondencias entre la historia evolutiva de los parásitos y la de sus huéspedes. Esta línea de trabajo continuará expandiéndose próximamente, según indicó el especialista.
 

foto
Los parasitos se depositan en contenedores de muestra y se estudian en el laboratorio. Foto Grettel Rojas Vásquez.


Señaló que aunado a estas investigaciones, para el 2027 se tiene previsto el inicio de otro proyecto, en el cual se realizará una investigación desde una perspectiva de la morfometría geométrica, un tema de sistemática (una rama de la biología que estudia la diversidad de los organismos y las relaciones de parentesco entre ellos, con el fin de ordenarlos en un sistema de clasificación que refleje su historia evolutiva) y ecología de parásitos de murciélagos”.

Todos estos esfuerzos, articulados a través del Laboratorio de Biodiversidad, Conservación y Sostenibilidad (LaBCoS), generan conocimiento autóctono sobre la región y su estado de conservación, superando la brecha histórica en la que la mayoría de los datos sobre murciélagos provienen de otras zonas del país.

“Hoy contamos con información propia sobre qué especies viven en la región, cómo responden a los cambios antropogénicos en el bosque, en las ciudades, además, de qué se necesita para conservarlos. Pero principalmente la aparición de nuevas preguntas, que pueden ser abordadas desde la perspectiva de las carreras y posgrados propios de la sede como la carrera de Gestión de los Recursos Naturales o la Maestría en Desarrollo Sostenible”.

Sobre la aplicación práctica de este conocimiento, Zamora aseguró: “Entender a estos organismos y su relación con el ecosistema y con nosotros los humanos tiene que ayudarnos a tomar decisiones sobre la protección de áreas naturales, los corredores biológicos y el uso del suelo en la región”.

Un enfoque integral: Docencia y Acción Social

Estas iniciativas integran de forma activa a docentes, estudiantes y comunidades. Sobre el impacto en la comunidad universitaria, Zamora Mejías señaló: “Aprenden a plantear preguntas científicas, que además deben ser útiles y aplicables, a trabajar en el campo con las técnicas apropiadas y obtener los permisos de investigación que se requieren, a identificar especies en el campo y en laboratorio y a analizar datos hasta llevarlos al punto de la publicación y difusión. Varios de ellos ya están planteando sus tesis de maestría sobre murciélagos, lo que muestra que la sede también está formando a la próxima generación de investigadoras e investigadores”.

A nivel comunitario, los proyectos propician un diálogo fluido con organizaciones gubernamentales, propietarios de reservas privadas, organizaciones locales e instituciones, permitiendo integrar diversas perspectivas al trabajo de campo.
Paralelamente, se desarrollan actividades de educación ambiental en centros educativos y grupos organizados de la región. El propósito es derribar prejuicios, promover la valoración de los murciélagos dentro de la biodiversidad local y visibilizar la trascendencia de su conservación.

Impulso a la investigación estudiantil

Zamora Mejías explicó que, además de las iniciativas desarrolladas por el personal docente, existen proyectos impulsados por estudiantes desde los trabajos finales de graduación de la Maestría en Desarrollo Sostenible.

Este es el caso de la estudiante Katherine Álvarez Rivera, quien, tras participar como asistente en diversas investigaciones en la Sede de Occidente, logró consolidar una línea de estudio centrada en el análisis y la conservación de especies silvestres, con énfasis en los murciélagos.
 

foto
Los estudiantes desarrollan diferentes habilidades como parte de su participación en las investigaciones. Foto Grettel Rojas Vásquez.


“Tener la oportunidad de estar como asistente me brindó mucha experiencia para desarrollar diferentes herramientas y habilidades, como por ejemplo conocimientos en metodologías del estudio de estos animales, ya sea en el campo o en el laboratorio, y también, me ha permitido fortalecer mis habilidades comunicativas y sociales, principalmente para trabajar con comunidades y personas de diferentes grupos de edad y también comprender la importancia de acercar la ciencia a la sociedad”.

Estas experiencias la motivaron a profundizar en la protección de estos animales, fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas. Actualmente, Álvarez estudia los servicios ecosistémicos que brindan a la agricultura, enfocando su tesis en evaluar el aporte de los murciélagos insectívoros al control biológico de plagas en los cultivos de papa en Cartago.

“Para mí este tema es muy importante porque la idea es generar evidencias desde la parte ecológica del aporte que ellos generan, y también utilizar todos estos aportes y estas evidencias para generar una propuesta de conservación en estos sitios. Se plantea utilizar todo el conocimiento adquirido para acercar a los productores, con la idea de que los murciélagos son aliados de la agricultura”.

De esta forma, el objetivo general de su tesis es determinar la importancia de los murciélagos insectívoros como controlador biológico de plagas en papa en la comunidad San Rafael de Irazú de Cartago, mediante un enfoque de investigación multidisciplinario para la generación de una propuesta de conservación de estos quirópteros en agroecosistemas.

Las investigaciones desarrolladas desde la Sede de Occidente destacan la importancia de generar conocimiento científico sobre la biodiversidad regional y vincularlo con la formación académica, la educación ambiental y la conservación. En particular, el estudio de los murciélagos, sus interacciones ecológicas y su hábitat permite comprender los efectos del cambio en el paisaje y brindar información clave para orientar su protección.

Según Zamora Mejías, uno de los mayores aportes de estas iniciativas es que la investigación trasciende la generación de datos ya que promueve la formación de nuevos investigadores y fortalece la alianza con comunidades y organizaciones públicas y privadas, lo que favorece una mejor comprensión de la biodiversidad.

 

 

Grettel
Grettel Rojas Vásquez
Periodista