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50 años del Centro Infantil Laboratorio Ermelinda Mora: la Sede de Occidente como cuna de la educación infantil universitaria en las regiones

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04/Septiembre/2026

El Centro Infantil Laboratorio Ermelinda Mora (Cilem), de la Sede de Occidente, celebró recientemente 50 años al servicio de la comunidad. Lo que comenzó como un espacio para la formación docente se ha transformado, año tras año, en un referente educativo tanto para la Universidad de Costa Rica como para toda la región.

El CILEM fue creado en 1976 como un centro de práctica docente para estudiantes de educación inicial, ya que no existían espacios de este tipo en la zona de San Ramón. Por ello, desde sus inicios, tuvo una visión innovadora y necesaria: comprender la atención de la primera infancia como un espacio educativo de desarrollo integral, de investigación y de formación universitaria en el propio territorio.

A lo largo de estas cinco décadas, cientos de familias han confiado la formación de sus hijos a este centro que lleva el sello de excelencia de la Universidad de Costa Rica. En él se desarrollan novedosas formas de enseñanza gracias a su carácter de laboratorio y a su estrecha conexión con el Departamento de Educación de la sede.
La Licda. Sarita Hidalgo Arias, directora administrativa del Cilem, destacó que el sello diferenciador del centro es la innovación educativa y formativa donde se integran de manera sinérgica los tres pilares de la UCR: Docencia, Investigación y Acción Social. Aseguró que el Cilem ofrece un abordaje holístico y con enfoque de derechos.

Explicó que su labor lo convierte en un centro de investigación y vanguardia pedagógica donde se genera conocimiento desde la praxis, ya que desde la academia universitaria se formulan modelos pedagógicos en espiral, holísticos y críticos adaptados a la realidad costarricense y latinoamericana.

Añadió que se trata de un modelo en el que la Universidad implementa una atención transdisciplinaria donde convergen saberes de la psicología, la pedagogía, las ciencias sociales y la ecología. “En este espacio se aplica un estilo de mediación pedagógica fundado en la ternura, el amor, la escucha atenta, la resiliencia y el respeto irrestricto por la singularidad e irrepetibilidad de cada ser humano” aseguró.

El éxito del Cilem en la Sede de Occidente se convirtió en el modelo a seguir para expandir esta visión universitaria a otros territorios. Su propuesta inspiró la creación de centros similares en distintas regiones del país, como el Centro Infantil Laboratorio en San Pedro, el Centro de Práctica de la Sede del Atlántico, el Centro Infantil Guanacaste en Liberia y Santa Cruz, y el Centro Infantil Universitario Bilingüe en Limón. Todos ellos se constituyen hoy como centros regionalizados de investigación y vanguardia pedagógica.

De esta forma, la UCR consolida una presencia territorial efectiva que beneficia a la niñez, a las familias y a la educación de cada zona. Según Hidalgo, este trabajo resguarda la inversión pública y reafirma el compromiso universitario: “La Universidad de Costa Rica, a través del Cilem, democratiza el acceso a una educación inicial integral y de alta calidad científica y humana. Tras medio siglo de trayectoria, el Cilem no es solo una opción educativa más, sino un patrimonio pedagógico y social de la región, indispensable para seguir construyendo una sociedad justa, equitativa, pacífica y democrática”.


Un proyecto universitario al servicio de la comunidad regional


El Cilem es un claro ejemplo del impacto directo que tiene la Universidad de Costa Rica en las regiones del país a través de la Acción Social. La calidad de la educación que ofrece se sustenta en el compromiso de la institución con la articulación territorial de la docencia, la investigación y el trabajo comunitario.

En el acto de celebración de los 50 años, el director a. i. de la Sede de Occidente, Dr. Bryan Vargas Gómez, destacó que las instalaciones de este centro educativo han abrigado a estudiantes y profesionales de distintas disciplinas: educación inicial, psicología, enfermería, trabajo social, educación física, inglés y diseño gráfico, entre muchas otras áreas.

“Las prácticas profesionales, los proyectos de investigación y las acciones de vinculación con la comunidad han permitido que el centro se nutra constantemente de nuevos conocimientos y experiencias”, señaló. Asimismo, resaltó que el Cilem, al ser el primer centro infantil universitario de la Universidad de Costa Rica, abrió el camino para que surgieran proyectos homólogos en distintas regiones del país.

“Este aniversario no pertenece únicamente al Cilem; es también parte de la historia de la Universidad de Costa Rica y de su compromiso con la sociedad. Es una muestra concreta de cómo la universidad pública puede poner el conocimiento, la formación profesional y la investigación al servicio de las necesidades de las personas y de las comunidades regionales”, afirmó Vargas Gómez.

Por su parte, el Mag. Teodoro Willink Castro, coordinador de la Sección de Gestión de la Vicerrectoría de Acción Social, explicó que este proyecto es la prueba de que la UCR va mucho más allá de formar profesionales. Destacó que la institución es un motor del desarrollo nacional y regional, y que tanto el Cilem como los demás centros infantiles universitarios repartidos en el país permiten llegar a la población infantil y a sus familias para impactar de forma positiva sus vidas, generando datos y dinámicas sociales que reflejan la verdadera labor de la universidad pública.

En este mismo sentido, el Mag. Andrés Badilla Agüero, coordinador de Acción Social, enfatizó el papel fundamental de la UCR en el desarrollo territorial. Explicó que la universidad también ocurre en espacios fuera de los campus principales cuando se comprende la realidad de las regiones y de sus comunidades, y cuando el conocimiento académico se encuentra con los saberes locales para construir una mejor sociedad.

“La Universidad ocurre cuando la docencia, la investigación y la Acción Social dejan de entenderse como ámbitos separados y se convierten en partes de una misma misión. El Cilem es, precisamente, una demostración de esa manera de hacer Universidad fuera de la capital”, expresó Badilla.

Finalmente, concluyó que muchas generaciones han encontrado en este centro regional las herramientas fundamentales para la vida mientras, de manera paralela, el Cilem ha permitido experimentar, desarrollar y compartir nuevos enfoques y metodologías para la atención y educación de la primera infancia en todo el país.
 

Grettel
Grettel Rojas Vásquez
Periodista