Mujeres de las sedes regionales de la UCR visibilizan el valor de la investigación territorial
Recientemente, la Sede de Occidente fue la anfitriona del I Encuentro de Mujeres Investigadoras de las Sedes Regionales, un espacio en el que se compartieron conocimientos y se reflexionó sobre la investigación realizada por mujeres en las regiones.
Durante el acto de inauguración, el rector de la UCR, Dr. Carlos Araya Leandro, señaló que esta actividad reafirma la confianza en el talento de las investigadoras y las posiciona como referentes para las nuevas generaciones, demostrando que la capacidad científica no depende del género ni del territorio.
Además, Araya reconoció que las mujeres han superado barreras históricas en la academia y la investigación: “Las mujeres han debido recorrer un camino particularmente complejo para conquistar los espacios que hoy afortunadamente ocupan. Durante siglos encontraron puertas cerradas, prejuicios y barreras que limitaron el reconocimiento de sus capacidades; sin embargo, nunca renunciaron a la curiosidad, al pensamiento crítico ni a la búsqueda incansable del conocimiento”.
El rector también dedicó unas palabras a la importancia de la investigación que se realiza desde las sedes regionales, así como al impacto de dicha actividad en las comunidades: “Las investigaciones que ustedes desarrollan contribuyen a fortalecer la producción agrícola, la salud pública, la educación, la cultura, la conservación ambiental, el desarrollo tecnológico y la calidad de vida de miles de personas. Esta cercanía con las comunidades constituye una de las mayores fortalezas de nuestra universidad y una expresión concreta del valor público que genera la educación superior estatal”.
Investigación centrada en las personas y con impacto comunitario
En este I Encuentro participaron investigadoras de las sedes de Occidente, Pacífico, Guanacaste y Sur, quienes, además de compartir sus proyectos de investigación, reflexionaron sobre el papel de las mujeres científicas en la UCR, en las regiones y en el país.
Coincidieron en que la investigación que se desarrolla en las sedes regionales se caracteriza por un enfoque centrado en el bienestar comunitario y la resolución de problemas locales.
La Licda. Valeria Mora López, de la Sede del Sur, explicó que en las sedes regionales la investigación está directamente conectada con comunidades vulnerables, lo cual se evidenció en cada una de las ponencias presentadas: “La mayoría de investigaciones que he visto están muy enfocadas en las comunidades donde se trabaja, que son altamente vulnerables; entonces, esta investigación regularmente funciona como un insumo que se puede transformar en acciones”.
Por su parte, la Mag. Nigeria Álvarez Velázquez, de la Sede del Pacífico, destacó que el valor científico de la investigación en las regiones es igual al de la sede central, pero enfatizó que la investigación regional aborda realidades territoriales y culturales que la Meseta Central no contempla: “A mí me gusta mucho investigar con perspectiva de género y me he dado cuenta de que lo que vive una mujer en la Meseta Central puede diferir de lo que vive una mujer en Puntarenas en varios ámbitos de su vida”.
Asimismo, la Mag. Ana Elisa Monge Flores, de la Sede de Guanacaste, mencionó que desde los territorios se comprende la realidad de las poblaciones de una forma distinta: “No es lo mismo venir del GAM y, siendo foráneo, intentar resolver un problema de un territorio que no vivo y no comprendo”.
Monge destacó que las ponencias presentadas permitieron ver un común denominador entre todas las líneas de investigación: “El territorio y la gente están en el centro, y se busca beneficiar a esas personas. Es lo que vemos en las sedes, como la comunidad es tan cercana, la seguimos percibiendo siempre y, además, los mismos problemas nos atraviesan”.
También postuló que esta forma de abordar la investigación tiene relación con lo femenino y la forma en que las mujeres han sido socializadas. Destacó que las investigadoras regionales aplican un enfoque distintivo de "cuido": no investigan por mera curiosidad individual o por publicar, sino para resolver problemas humanos directos de las personas en sus comunidades.
Estas tres académicas, así como otras participantes, ven el encuentro como el punto de partida para generar apoyo mutuo y sinergias intersedes. Coinciden en que las unen los territorios, el enfoque de género y la necesidad compartida de contar con tiempo, presupuesto y apoyo logístico adaptado a la realidad de la investigación hecha por mujeres en las sedes regionales.