Sede reconoce labor de la Brigada de Atención Psicosocial

Grettel Rojas Vásquez

Recientemente la Brigada de Atención Psicosocial de la Universidad de Costa Rica compartió con la comunidad universitaria de la Sede de Occidente la experiencia vivida durante el huracán Otto, así como el trabajo desarrollado desde su creación a la actualidad.

La actividad denominada “La Universidad de Costa Rica con las botas puestas. La experiencia del huracán Otto: lecciones aprendidas y propuestas de trabajo”, fue  la conferencia inaugural de la Sede para este ciclo lectivo.

La directora de la Sede Licda. Roxana Salazar Bonilla comentó que este proyecto es ideal para “iluminar, enseñar y dar lecciones de vida especialmente a jóvenes estudiantes que están empezando sus estudios en esta casa de enseñanza”.

Aseguró que el trabajo realizado por los brigadistas es digno de reconocer y que esa experiencia fue enriquecedora para todos los funcionarios y estudiantes que trabajaron en conjunto “valió la pena como no hubo distinción en las Sedes, toda la UCR dirigida por un grupo de brigadistas, ellos eran nuestros comandantes expertos en mitigación y atención de desastres”.

Trayectoria y experiencia

Según la Licda. Lorena Sáenz, coordinadora de la Brigada de Atención Psicosocial, el  proyecto existe desde 1988, dio inicio como un proyecto de Extensión Docente y hoy es una unidad de apoyo institucional.

En estos casi 30 años han atendido las emergencias ocasionadas por los huracanes Juana, Cesar, Mitch y Otto; inundaciones presentadas en Caribe Norte, Limón y Turrialba, los deslizamientos en Jucó de Orosi, Atenas, Calle Lajas y Volcán Casitas en Nicaragua y los terremotos de Limón, Rivas de Pérez Zeledón, Cinchona, Sámara, El Salvador y otros eventos de diversas naturalezas.

Sáenz explicó que durante el huracán Otto, así como en otras emergencias la brigada trabaja con el objetivo de fortalecer las capacidades locales y el apoyo psicosocial, “no sustituimos, apoyamos para que las instancias de la localidad pueda sacar la tarea”.

De esta forma, los colaboradores trabajaron desde la zona de emergencia en diferentes labores como evaluación de daños y análisis de necesidades, apoyo psicosocial casa por casa, capacitación a agentes locales de diferentes instituciones, intervención en albergues, identificación de grupos organizados en las comunidades, identificación y reporte de factores de riesgo.

Actualmente se trabaja intensamente para la rehabilitación y reconstrucción de las comunidades afectadas. En esta etapa, según Sáenz, se están realizando propuestas de recuperación psicosocial y organización comunitaria que involucran el fortalecimiento de capacidades locales, seguimiento a la evaluación y análisis de necesidades psicosociales, capacitación a funcionarios de instituciones y a agentes comunales para la recuperación psicosocial, entre otros.

Para lograrlo se están haciendo esfuerzos para crear un proyecto integrado por representantes de  recintos y sedes, que sea interdisciplinario y que involucre la docencia, la investigación y la acción social.

Sáenz aseguró que “de parte de la brigada hay una inmensa expectativa de poder generar procesos donde se integren estudiantes de diferentes carreras para darle entrenamiento, capacitación y que podamos unir esfuerzos para esta labor tan grande que tenemos que asumir de la rehabilitación y reconstrucción de las comunidades afectadas por Otto”.

Compromiso de la UCR

Sáenz también se refirió al compromiso y a los aportes científicos técnicos que ha dado la Universidad de Costa Rica al país en materia de atención de emergencias y desastres.

Señaló que los profesionales en ingeniería civil son los responsables del “Código sísmico”, lo que ha permitido contar con construcciones más seguras en casos de terremotos principalmente. Agregó que en área de salud los profesionales de la UCR han asumido un papel importante en la atención de emergencias y desastres, tanto en elaboración de propuestas como en atención en sitio.

Aseguró que  las necesidades científico técnicas del país han fortalecido las instancias académicas,  “contamos con la Red Sismológica Nacional en la Escuela de Geología que junto con Ovsicori de la Universidad Nacional hacen reportes constates de sismos y volcanes que ayudan a la prevención. Agregó que en la actualidad se cuenta con  una Maestría de Gestión de Riesgos y con instancias científico técnicas que aportan y monitorean las amenazas del país.

Señaló  que desde su labor “el gran reto es dar cuenta desde las Ciencias Sociales de las vulnerabilidades sociales y la Escuela de Psicología se inscribe en el compromiso que tiene la UCR para generar programas académicos en investigación, docencia y acción social”.

De esta forma, se cuenta con un módulo de psicología de organización comunitaria, uno de psicología y desastres, la Brigada de atención psicosocial y un TCU. Desde la Escuela de Psicología “han salido muchas tesis de grado y muchos de los jóvenes brigadistas pasaron a formarse en la maestría de gestión del riesgo” aseguró.