Sede de Occidente impulsa proyecto musical en el cantón de Peñas Blancas de San Ramón

Grettel Rojas Vásquez

La acción social de la Sede de Occidente trabaja de la mano con las comunidades ofreciendo respuestas a necesidades muy específicas. Este es el caso de Peñas Blancas, en donde se inició un proyecto musical que está beneficiando a la población infantil y juvenil.

La idea surgió de la necesidad expresada por la Asociación de Desarrollo del INVU, quienes plantearon su preocupación de contar con espacios de esparcimiento para esta población. Es así como por medio del proyecto Proyección Cultural de las Artes Musicales de la Coordinación de Acción Social, se empezaron a realizar gestiones con la comunidad para ofrecer el apoyo.

El profesor Esteban Barquero Hernández, encargado de este proyecto, mencionó que desde la Sede se logró apoyar con un estudiante avanzado de la carrera de Educación Musical, quien está a cargo de las clases y con el préstamo de instrumentos musicales a niños y jóvenes que lo requieran. La idea, según Barquero, es abrir espacios culturales para tratar de alejar a la juventud de los problemas sociales, y a la vez, impulsar a la comunidad para que en un futuro se apropien de esta iniciativa.

Keilyn Mariel Céspedes Chacón, de la Asociación de Desarrollo del INVU, se mostró muy complacida. Ella explicó que la comunidad lo que quiere es lograr la sostenibilidad de esta iniciativa. “El empujón que nos dio la Universidad nos ha servido de mucho, ya que sin esto no hubiéramos podido empezar. Nos interesa buscar los mecanismos para mantener la escuela, para que pueda ser un proyecto autosostenible”.

De un grupo a una escuela musical

 

“El proyecto inicialmente estaba pensado para crear una agrupación musical con jóvenes del INVU de Peñas Blancas, pero la demanda que tuvo la matrícula y las personas que se fueron acercando conforme se iban desarrollando las clases dio lugar a comenzar una escuela de música donde se enseñan los principios básicos de la teoría musical y se ofrecen lecciones de guitarra popular y piano popular”.

Con estas palabras Henry J. Pizarro Baltodano explica cómo ha evolucionado esta iniciativa. Él es el docente encargado de ofrecer las clases a aproximadamente 25 niños, niñas y jóvenes que se han acercado a este programa musical.

Destacó que por medio de este proyecto se pretende dar una educación musical integral a los estudiantes, en la que obtengan herramientas para su desarrollo, “la música trae múltiples beneficios como mejorar el autoestima de las personas, reducir el estrés, entre otros”.

Pizarro mencionó  que esta iniciativa demuestra la importancia de la regionalización de la UCR, ya que este proyecto cuenta con el apoyo de la Coordinación de Acción Social de la Sede de Occidente y está a cargo de un estudiante formado en esa casa de estudios.

“Abrir un proyecto musical apoyado por la Universidad de Costa Rica crea un gran impacto en la zona, la matrícula día a día incrementa conforme el proyecto va tomando fuerza y esto demuestra que ha tenido muy buena aceptación de las personas. Los estudiantes esperan con ansias la clase semanal y están muy entusiasmados con los conocimientos que han ido adquiriendo, por lo que a futuro la Universidad puede dejar un legado muy importante para la zona” aseguró.

Pizarro es consciente de que además del impacto en la comunidad este proyecto va a dejar un aporte a su formación profesional “es muy enriquecedor tomar la batuta de un proyecto como este por varias razones, como educador fortalezco mis habilidades y pongo en práctica mis recursos pedagógicos. Por otro lado, el acercamiento a una comunidad me enseña varias cosas que como estudiante no se aprenden, ver las escasas posibilidades que tienen mis alumnos y las ganas que tienen de aprender, el esfuerzo de sus padres y el potencial que tienen estos lugares que muchas veces están casi en el olvido por el poco  apoyo social y económico”.

Alba Ester López Guillén, de Florencia de San Carlos, es una de las madres beneficiadas de este proyecto, ella inscribió a su hija de 8 años, a quien siempre le ha gustado la guitarra. López menciona que en la zona no hay proyectos de este tipo, y que para la población es muy importante contar con el apoyo de la UCR, que en este caso ofrece a niños y jóvenes apasionados por la música la oportunidad de aprender y usar su tiempo de una forma productiva.