Libro recopila la historia no contada de la población afrodescendiente en el Caribe

Grettel Rojas Vásquez

La saga de la juventud Caribe Sur por encontrar sus raíces ampliadas en el fondo del mar, quedó plasmada en doce crónicas escritas por la Dra. María Suárez Toro, las cuales están incluidas en el libro “Tona Ina, la misteriosa luz de mar en el Caribe”, publicado por el Centro de Investigaciones sobre Identidad Cultural y Estudios Regionales (Cidicer) de la Universidad de Costa Rica.

En palabras de la autora, este libro relata las experiencias vividas por una juventud buceadora del Caribe, que se lanza a las profundidades del mar  a descubrir sus orígenes. Esta crónica es contada por Tona Ina,  un personaje ancestral que representa la  luz marina que muchos pobladores dicen haber visto en las  noches oscuras en la punta de Cahuita, y que según sus historias, son las luces de los viejos que regresan de vez en cuando para asegurarse que los tesoros que dejaron todavía estén ahí.

“Ahora nosotros estamos develando la identidad de esos tesoros, para darnos cuenta que no son tesoros en oro, que no se miden en plata, porque estos tesoros lo que ha guardado es la cultura y la historia” explicó Suárez.

Todo empezó cuando Suárez atendió la inquietud de cuatro jóvenes (Anderson Rodríguez Brown, Esteban Gallo Madrigal, Kevin Rodríguez Brown, Royer Steve Coloner) que querían bucear con tanque, e hizo una serie de gestiones para darles esa oportunidad. Según cuenta, ese fue el inicio de un proyecto (Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar) que le ha dedicado a los jóvenes, y que se ha enfocado en el buceo arqueológico, lo que le ha permitido ir descubriendo poco a poco esta historia.

Señaló que los descubrimientos obtenidos muestran “evidencias de que pudieron haber llegado africanos directamente desde África, eso es importante porque no solo amplía la historia sino que también amplía la cultura”. Según la autora, la hipótesis que se maneja de acuerdo a los descubrimientos de diferentes artículos en el fondo del mar, por medio de las  investigaciones arqueológicas realizadas,  es la llegada de dos barcos esclavistas, el Fredericus IV y el Christianus V, ambos de origen danés que se perdieron en su camino y  que trajeron 650 africanos que fueron desembarcados en la costa del Caribe.

Esos descubrimientos y los resultados que se han obtenido de investigaciones a raíz de estos hallazgos, es precisamente lo que cuenta Tona Ina en las doce crónicas. Este proyecto literario es un esfuerzo por dar a conocer un trabajo de la juventud Caribe Sur que ha obtenido muy buenos resultados y que ha crecido e involucrado a más personas interesadas.

Suárez señaló que este un paso importante para visibilizar este proyecto, “lo que sigue es afianzarlo, llevarlo a las escuelas, a los colegios, a la prensa internacional, a las universidades, a los abuelos y abuelas de la zona. Porque es muy importante en términos de la identidad, que no es solo descubrir la historia sino valorarla, validarla y sentir el orgullo de que nosotros sabemos quiénes somos. Hemos hecho mucha capacitación en buceo, corales, arqueología pero en estos momentos hay que traducirlo en un arraigo comunitario que signifique y que tenga impacto”.

Apoyo institucional

Suárez reconoció el apoyo que ha recibido por parte de la Universidad de Costa Rica, tanto por medio de diferentes proyectos generados por la Sede del Caribe de la mano de la M.Sc. Marianita Harvey Chavarría, así como del Cidicer que hizo posible la publicación de esta obra.

“El aporte de la UCR para dar a conocer de distintas maneras este trabajo de la juventud Caribe Sur que yo he podido plasmar en una obra literaria es impresionante. Porque la UCR logró entender desde muy temprano el proyecto, que estos jóvenes iban a hacer historia e iban a hacer cultura, porque eran ellos mismos como los herederos de los legados que están en los barcos hundidos, los que estaban investigando”.

La Dra. Luz Marina Vásquez Carranza, directora del Cidicer,  destacó que proyectos como este deben ser apoyados desde la academia. “Es muy importante que desde la academia se dé  a conocer esta historia que ha sido descubierta por la comunidad del Caribe. Además, dar a conocer el proyecto de Embajadores y embajadoras del mar y su aporte  al crecimiento cultural e histórico”.

Añadió que esta publicación se destaca por “contar una realidad histórica sobre la población afrodescendiente que arribó a las costas de Costa Rica, y que no se encuentra contemplada en los libros de historia. Porque no se contempla en la historia colonial que fue cuando se llevó a cabo el primer arribo de personas esclavizadas y tampoco a finales del siglos XIX, cuando llega la población migrante para trabajar en la construcción del ferrocarril”.

Mencionó que este libro “posiciona y reposiciona una parte de los aportes de esta población,  de las luchas, de la resistencia, de la resiliencia que no se ha contado,  que no se conoce y que además está siendo descubierta y redescubierta por personas descendientes de estos antepasados que llegaron en condiciones desfavorables.”

Las personas interesadas en leer esta maravillosa historia pueden descargar  la versión digital de “Tona Ina, la misteriosa luz de mar en el Caribe” en el sitio web  www.cidicer.so.ucr o bien solicitar una versión impresa al teléfono 2511-7187, ambas versiones son gratuitas.