Hablar de suicidio es el primer paso para prevenirlo

Grettel Rojas Vásquez

“Empezar a hablar de suicidio es prevención, lo que estamos haciendo acá es un paso adelante. Este no es un espacio para especialistas, toda persona puede hacer algo, el tema de intervención es un camino muy grande para construir”.  Con estas palabras inició su intervención la Dra. Diana Jara Vindas, psicóloga del Hospital  Nacional Psiquiátrico que participó en el conversatorio denominado “Comunidad, ¡tenemos que hablar de suicidio!.

La especialista destacó que la salud mental es un tema de salud que está cobrando vidas y que se puede prevenir. Explicó que la detección cercana es la clave, poner atención a esos pensamientos que expresan las personas cercanas. “Cuando ya detectamos a la persona, tenemos que empezar a persuadir de que hay mejores ideas sin juzgar, y después referir”.

Señaló que el detectar parte de hablar directamente del tema con la persona afectada, “uno de los mayores factores de riesgo es el aislamiento. El mejor salvavidas es el acompañamiento, estar cerca”.

La especialista indicó que el suicidio aparece como una solución de alguien que tiene una problemática real, a un sufrimiento al que no le encuentra solución. En este punto, según Jara se deben buscar los motivos por los cuales las personas se mantienen con vida, como un factor de protección y buscar tejer una red con esa esperanza que le queda.

Añadió que las personas cercanas también pueden intentar disuadir, promover la idea que los problemas tienen solución y referir a la persona afectada a especialistas u otras redes de apoyo.

La Dra. Karla Patiño Martínez, enfermera en salud mental y psiquiatría del Hospital Nacional Psiquiátrico también participó en el conversatorio. Ella aseguró que la pandemia ha afectado considerablemente la salud mental ya que las personas son inevitablemente seres sociales. “Cuando nos dimos cuenta estábamos encerrados, y nos dimos cuenta que ese abrazo era muy necesario y que esta situación nos generó un gran vacío que ningún medio electrónico podrá sustituir”.

Aseguró que la pandemia no solo ha dejado casos positivos y muertes por COVID “hoy tenemos que contar también las personas que han dado positivo por cuadros ansiosos y de crisis, las personas que han perdido la vida por suicidio”. Según la especialista, actualmente entre 3 y 4 personas pierden la vida cada minuto  por este motivo.

“La salud mental es un equilibrio total, entre la mente, el físico y lo social. La pérdida de nuestra salud nos llevó a un desequilibrio mental. Se afecta mutuamente, son elementos que tiene que ser trabajados de forma paralela”.

Patiño  señaló que las causas actuales que disparan las enfermedades mentales están relacionadas con  el estrés, con los vacíos emocionales, con el  consumo de sustancias psicoactivas lo que hace a las personas más susceptibles a cuadros de depresión.

“Una persona que haya sufrido un cuadro depresivo puede superarlo, puede tener un nueva vida”. La depresión si podemos prevenirla a partir un estilo de vida saludable, la salud mental más allá de un término médico es un estilo de vida” aseguró.

La salud mental desde el campus

Esta actividad es una de muchas que esta organizando la Coordinación de Vida de Estudiantil y la Universidad de Costa Rica para dar respuesta a las necesidades de la comunidad universitaria.

El Dr. Francisco Rodríguez Cascante, director de la Sede, destacó el interés institucional por abordar este tema, por propiciar espacios para promover el autocuidado y para atender como institución un tema complejo que preocupa a la comunidad universitaria.

Por su parte la Mág. Marianella Fernádez Abarca, coordinadora de Vida Estudiantil, explicó que la crisis sanitaria ha afectado la salud mental de los estudiantes y de las personas en general, por lo que se están realizando esfuerzos para  tratar estos temas con especialistas de diferentes instituciones y por realizar diferentes acciones que apoyen a la comunidad estudiantil.

Como parte de esta actividad, la Coordinación de Vida Estudiantil presentó el "Protocolo de intervención ante el proceso suicida en la comunidad estudiantil", elaborado por un grupo de especialistas en salud de la Sede.

Según la trabajadora social Licda. Yanín Carranza, este documento surge ante la necesidad de atender el problema en el campus con los recursos con los que cuenta la Sede. Destacó que este documento orienta la respuesta institucional ante el tema y visibiliza. la naturaleza evolutiva del proceso suicida.

Aseguró que este esfuerzo “representa una luz de esperanza que orienta la lucha de acción ante este desafío”.

Hablar de suicidio es el primer paso para prevenirlo