Docente de la Sede de Occidente propicia construcción de iniciativas de innovación social en procesos de trabajo con comunidades

Grettel Rojas Vásquez

“Mi interés en la innovación se relaciona con la oportunidad de orientar los conocimientos y experiencia al diseño de soluciones y procesos desde una concepción ecosistémica y responsable con el desarrollo territorial”.

Con  estas palabras la docente de la Sección de Artes, Susana Villalobos Ramírez, describe su interés por este tema y por la aplicación del mismo a las funciones que se desarrollan desde la academia, especificamente desde la Acción Social.

Villalobos, actual estudiante del Magíster en Innovación en Pontificia Universidad Católica de Chile, decidió desarrollar el trabajo  de graduación enfocado a la  innovación social y a investigar de qué manera se puede incorporar en procesos de trabajo con comunidades.

Destaca que la innovación se relaciona generalmente  con la investigación y la tecnología, pero “la realidad es que la innovación se da cuando existen discontinuidades en las formas de ser y hacer, y cuando estas rupturas se traducen en transformaciones positivas de índole cultural, ambiental, social o tecnológica”.

Desde esta perspectiva, Villalobos afirma que “la Universidad debe ser un ente innovador en sí mismo, para accionar cambios enfocados en alcanzar objetivos de desarrollo social inclusivo y sostenible”.

Villalobos, quien cuenta con una experiencia de seis años en proyectos de acción social, explicó que el objetivo de su proyecto  es propiciar la construcción y fortalecimiento de iniciativas de innovación social mediante sinergias entre personas implicadas en procesos de trabajo con comunidades, con el fin de abrir la posibilidad de una acción social conjunta que promueva la discusión, la integración de conocimientos y el accionar social en un entorno de confianza, transparencia e innovación.

Destacó que la ruta propuesta es iniciar con convocatorias a espacios de instrumentalización y co-creación para aquellas personas que tengan interés de integrar herramientas de innovación en proyectos de Acción Social.

Entrevista

¿Cómo su experiencia en proyectos de acción social influyó en la escogencia de su tema de trabajo de graduación?

La acción social es un área que ha marcado transversalmente mi desarrollo profesional. El trabajo con las comunidades es una experiencia que ayuda a transitar las fronteras disciplinares y ámbitos de conocimientos. Al adquirir experiencia en el desarrollo e implementación de proyectos de innovación identifiqué que esos conocimientos son sumamente pertinentes para el trabajo con comunidades. Especialmente aquellos conocimientos sobre las formas de acercarse a un propósito y entender los fenómenos y problemas sobre los que se quiere y debe accionar un cambio, así como los procesos pertinentes para introducir un proceso de trabajo con comunidades.

La acción social además tiene el potencial de funcionar como un laboratorio en el que las comunidades y la universidad trabajen y aprendan entre sí de forma articulada para alcanzar un fin común, es una dicha tener plataforma institucional para desarrollar esta área sustantiva desde la innovación.

¿De qué manera la innovación social puede contribuir a la labor que realizan las instituciones de educación superior?

La innovación social es un proceso, proyecto, producto o servicio novedoso con una clara propuesta de valor y que es capaz de generar transformaciones o impactos de forma más efectiva que las soluciones actuales.

Hoy más que nunca, las instituciones de Educación Superior están llamadas a participar activamente como actores clave de la co-construcción de modelos de desarrollo sostenible. El sentido de urgencia ante los desafíos emergentes es una oportunidad para repensar y actuar. La innovación social puede permear de forma positiva e integral porque brinda nuevas perspectivas e instrumentos para generar y ser parte de los procesos de cambio que se requieren.

A nivel regional se evidencian muchas experiencias de valor en instituciones de Educación Superior, desde la creación de laboratorios vivos, incubadoras de innovación social, tiendas científicas, desarrollo de capacidades de liderazgo en estudiantes para ser agentes de cambio, creación de revistas,  líneas de impacto para la  innovación social y participación en redes colaborativas o comunidades de aprendizaje entre otras.

¿Pueden, los procesos de innovación social, ayudar con el abordaje de proyectos o actividades que se hace en las comunidades en escenarios tan extremos como el de 2020?

El contexto 2020 develó la necesidad de desarrollar  capacidad de pensamiento anticipatorio, nos tomó por sorpresa y muchas instancias que debieron estar a la vanguardia para afrontar la complejidad, tardaron mucho tiempo en reinventarse.

Operar desde la innovación, permite gestionar procesos más allá de la adaptación y la reacción, desde la convicción de que la Universidad debe tener capacidad ambidiestra para explotar los conocimientos y recursos disponibles, así como para explorar nuevas oportunidades más allá del presente y  en conexión con la realidad nacional.

Contextos como los vividos ante la contingencia del SarsCov 19, demuestran que la capacidad iterativa ha sido fundamental, la innovación social brinda un marco de acción para que las iteraciones de cada actuación sean gestionadas estratégicamente desde una visión de proceso con un enfoque en métricas de impacto social. En este sentido, la eficacia de un plan, las formas de acercarnos y construir con las comunidades y la pertinencia del trabajo desde una óptica de creación, medición y aprendizaje pueden dar a los proyectos de acción social muchas luces sobre cuáles acciones son  pertinentes y dónde enfocar energías en una emergencia y cómo se pueden generar transformaciones que aporten el desarrollo inclusivo.

El diagnóstico realizado en la investigación, evidencia que tenemos una gran oportunidad de potenciar nuestra labor en la acción social a través de la articulación, la integración de conocimientos  y el trabajo en red. Este aspecto es muy importante porque  la innovación social implica la convergencia de diferentes actores del entorno para colaborar en el logro de un objetivo común, compartiendo ideas, información y procesos de trabajo.

¿Cuál va a ser el aporte de su trabajo para la acción social de la UCR?

Considero que  el mayor aporte del trabajo es que no es una construcción unilateral, al contrario,  el proceso ha seguido un enfoque de integralidad e integración, en el camino, muchas personas han sumado aportes y me han permitido componer valiosos aprendizajes, desde las personas encargadas de proyectos, personas asesoras de área, coordinación y personal de vicerrectoría de Acción Social, así como el equipo asesor,  mentores del magíster y PROINNOVA.